Conjuntos históricos
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Otro de los rasgos que confiere indiscutí-
da personalidad a la comarca es el de sus-
caseríos, tanto en lo que concierne a su –
trama urbanística como a la particular or-
denación y construcción de las viviendas,
adecuadas una y otra, al entorno y a la re-
ducida economía agrícola y ganadera de–
dimensión familiar.
Por lo general, la vivienda dispone del
piso bajo en el que se abren la puerta del -
establo y la que da paso al hogar familiar
a través de una empinada escalera interior
que vino a sustituir la exterior de edificios
mas antiguos. ´Por la primera planta se –
distribuyen los dormitorios alrededor de–
una o dos salas, mientras que la segunda,
se reparte entre la cocina. almacén y al –
gún otro cuarto para usos diversos.
´El desván o sobrado se utiliza como –
secadero, aprovechando los humos del --
hogar que por allí pasan camino al exterior
al no existir chimeneas, lo que permite, --
además, su aprovechamiento para el calen-
tamiento de la casa.
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Los pisos superiores, así como los ale-
ros de los tejados, avanzan hacia la calle-
en un acercamiento extremo a los que le
dan frente, protegiendo, de esta manera,
a los que por ella circulan. |
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En cuanto a los materiales empleados
en su construcción, el granito se utiliza -
en las plantas bajas; el adobe, la piedra –
y la madera sirven para los pisos superi-
ores y la teja curva para las cubiertas.
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¨Al exterior, estas fachadas entrama-
das, con las vigas de madera a la vista, -
traen al recuerdo influencias mudéjares
y judaicas, complementadas con la en –
crucijada de sus angostas calles, peque-
ñas callejas y callejones sin salida.
Destacan, como nueva característica,
los dinteles de las puertas en los que pu-
eden verse y leerse nombres de propie –
tarios, fechas de construcción, escudos –
relativos a apellidos, alusiones a profesi-
ones o tareas y, muy especialmente, jacu-
latorias y anagramas cristológicos o ma-
rianos.
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